Durante años, la pesca profesional ha estado cada vez más regulada y controlada. Las tallas mínimas, los cupos de pesca o las paradas biológicas tratan de garantizar un recurso escaso y agotable.
El esfuerzo por parte de autoridades de diversos países costeros, de grupos comprometidos con el medio ambiente e incluso de los mismos pescadores ha pasado por alto un problema que a día de hoy resulta acuciante resolver, los artes de pesca perdidos o abandonados. |